Meditaciones sobre el trabajo. “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”. Génesis 2:15 He escuchado varias veces las palabras “El trabajo dignifica al hombre”, y aunque estoy de acuerdo con esta premisa, no me había puesto a meditar sobre ella. En realidad, según los principios que vemos en Génesis, el trabajo en realidad si proporciona al hombre cierta dignidad y provee un sentimiento de dignidad en el individuo; por eso si en el trabajo, alguien es humillado, entonces el trabajo en lugar de ser una bendición, se vuelve una carga y casi una maldición, ya que no está cumpliendo su propósito de traer ese valor al individuo. ¿De qué valor estoy hablado?, pues de su estatus de mayordomo de Dios sobre su creación. Si el trabajo hace la diferencia entre el hombre (mayordomo de la creación) y la bestia (creación a ser administrada) entonces no se le debe quitar al hombre su dignidad haciéndole trabajar como bestia o tratándo...